Deliveri: Las políticas del intercambio.

Europa ha dado al mundo un imaginario potente: aquel que en la era moderna, desde el Encuentro de Dos Mundos (1492), ha enriquecido un acervo de reflexión crítica sobre la base de conocimiento consolidado de distintas fuentes culturales en un periodo de tres mil años.
Organizado en áreas como la teología, el derecho, las humanidades, las ciencias naturales, las ciencias sociales, y las artes, este acervo ha constituido lo que podríamos denominar como cultura occidental moderna.
Las formas de pensamiento asociadas a ella han sido siempre penetrantes y de diversas maneras han terminado por imponerse creando a lo largo de quinientos años y de manera sostenida una gran variedad de situaciones geopolíticas.

Para una economía política en el mundo hoy:

A lo largo de la era moderna, América fue un detonante del sueño europeo, sea como tierra de utopías o como escenario de acción. Los territorios americanos constituyeron los espacios de las primeras incursiones coloniales: la primera forma asumida por Ibero América en el mundo fue aquella sobre la cual se erigió el primer Imperio europeo, de dimensión real constatable más allá del Atlántico.

Al imaginar el territorio americano, Europa se imaginó a sí misma y creció, históricamente alimentada desde entonces por una multiplicidad de experiencias de una realidad nunca antes confrontada. América por su parte se conoció a sí misma por efecto del lente europeo. Y si bien la generación de conocimiento avanzó de la mano con la generación de riqueza, los cuestionamientos en Europa sobre las estructuras políticas y sociales  de los reinos que la conformaban, inspiraron a América durante su proceso de Independencia a buscar una definición para sí misma que replicara la noción de cuerpo político con fronteras bien definidas frente al mundo.

La actual economía global es uno de los productos de la cultura occidental, pero ciertamente no basta para definirla en el presente.
El capitalismo emanó de un contexto europeo primero como doctrina económica para luego constituirse como nuevo orden mundial. Ante las asimetrías que este sistema generó, entre otras cosas, en términos de intercambio, diálogo y toma de decisiones, se hace necesario diseñar nuevas políticas exteriores para reconectar a las naciones europeas con el resto del mundo. Dichas políticas deben tomar en cuenta la dificultad actual de hablar de fronteras como barreras infranqueables. Es también el momento de recordar que así como América le debe su definición de base a Europa, las manifestaciones vigentes de lo europeo existen en parte gracias a la imagen que “los otros” han proyectado sobre su realidad.

“Lo europeo” necesita del encuentro constante con “los otros” para comprender sus nuevos límites, ya no supeditados a una conceptualización de lo nacional sino a un cruce de miradas que equivale a evaluar historias compartidas y a cotejar diversas formas interconectadas de existir culturalmente en el planeta.

En la actualidad, la cultura occidental en Europa se halla en un período de transición en el cual está mutando como resultado del replanteamiento de la configuración de sus esferas de influencia económica y política, llámense estas ex colonias o nuevos aliados estratégicos en áreas como la tecnología, el comercio y las comunicaciones.

La celebración de una Reunión Cumbre de las Comisiones de la Comunidad Europea, de Latinoamérica y del Caribe, en Lima, Perú, es una señal de un interés de acercamiento, que hará posible desarrollar programas compartidos para combatir la pobreza y proteger el medio ambiente.


Lo cultural como plataforma de intercambio:

Pero, y ¿qué hay de la cultura cómo espacio de posibilidad para el intercambio y la construcción de nuevas reflexiones en torno a los problemas que nos atañen como sociedades urbanas contemporáneas?
A la cultura occidental actual no le es ajena la preocupación por la pobreza ni por el medio ambiente. El trabajo en el campo de la cultura de las últimas décadas se ha transformado en la medida en que se ha extendido hasta abarcar nuevos ámbitos en los que se señalan puntos álgidos en torno a problemas sociales y ambientales.

El compromiso cultural en un mundo fluctuante ha tomado cuerpo a través de iniciativas específicas que tienen en muchos casos la finalidad de generar conciencia respecto a nuestro rol como actores con responsabilidad directa en escenarios en constante transformación.
En los salones en donde se discuten decisiones y se firman tratados no se agotan las posibilidades  de dar curso al futuro en el mundo. El campo cultural se ofrece así como una arena pública que hace más ampliamente visible el potencial de los nuevos intercambios y las nuevas reflexiones que las decisiones políticas pueden entrañar.

El proyecto:

Lo que nos inspira hoy es imaginar la permeabilidad de las mentes como condición indispensable para un intercambio en todos los sentidos.
DELIVERI: Las políticas del intercambio es un proyecto que desde una plataforma europea-iberoamericana se ha propuesto trabajar en el campo de lo cultural con miras a potenciar los efectos del arte en la sociedad.

DELIVERI como proyecto de arte, define el desarrollo de un conjunto de actividades para concretar un gran evento, inédito para Lima, cuya duración será de una noche y que tendrá lugar en el distrito de Miraflores, del 15 al 17de mayo de 2008.
Esto tiene un antecedente directo en manifestaciones culturales conocidas como “noches blancas” o “noches en blanco” de carácter anual en distintas ciudades europeas.

En este proyecto en específico se elige el horizonte de la obra de arte creada y desplegada en el espacio público, en lugares de fácil acceso para una gran comunidad urbana.

 

Locación:

El distrito de Miraflores podría considerarse actualmente  como el centro moderno de la ciudad de Lima. En él confluyen una actividad comercial de clase media, el mayor turismo interno a nivel metropolitano, un gran circuito de entretenimiento masivo y a su vez el distrito aún mantiene zonas residenciales tradicionales (1940-1970) con parques y jardines de uso comunitario.

En paralelo al entretenimiento masivo la oferta cultural de Miraflores  es muy amplia y comprende desde museos, centros y galerías de arte (públicos y privados), teatros y el complejo arqueológico prehispánico monumental mejor conservado y mantenido de la ciudad de Lima.

Del centro de Miraflores al litoral del Pacífico hay tan solo diez minutos de paseo a pie, y la posibilidad de incorporar las playas del distrito como espacio para performances y conciertos durante el evento, es una manera de reafirmar la conciencia del emplazamiento natural de la ciudad.
Todos estos factores configuran al distrito como un espacio particularmente interesante para el desarrollo del proyecto.

A esto se debe añadir el hecho de que su escala es manejable lo que facilitaría la producción y realización.


Intervenciones bajo el signo del intercambio:

Las obras tendrán el carácter de creaciones lumínicas, intervenciones en la arquitectura, instalaciones, performances, conciertos de música experimental y espacios de reposo para el consumo de comida. La ventaja de la obra presentada en estos términos es que exige una modificación del consumo del arte dado que conduce al observador a dejar de lado la pasividad y elegir la participación, en un tiempo y en un espacio precisos.

Para estas realizaciones artísticas efímeras, en los puntos de mayor movimiento en la ciudad, se pretende convocar a creadores de distintos países europeos e iberoamericanos que emprenderán la aventura de transformar la percepción que el paseante en calles y parques tiene del mundo en el que habita. Esta puesta en relación será una forma frontal de cotejarse y reconocerse en el mismo espacio físico.

Impacto de la propuesta:

El grupo objetivo al cual DELIVERI esta dirigido comprende no solo a un numeroso público de consumidores accidentales, que no acostumbran frecuentar museos y teatros, sino también a los aficionados habituales que visitan los espacios tradicionales dedicados al arte. Tanto para el público espontáneo como para el selecto, la experiencia de DELIVERI será de encuentro horizontal, amplio y directo con nuevas formas de arte, lo que generará una discusión inmediata sobre arte reciente y sus formas y sus posibilidades. El intercambio de opinión entre individuos provenientes de ambos públicos será una clara manifestación de nuevos lazos de comunicación al interior de la comunidad.

A largo plazo es posible prever la familiaridad gradual y sensibilización progresiva del público en general hacia formas participatorias de arte, que permitan dejar atrás el consumo pasivo al que grandes sectores de la población está habituada. El ejercicio activo de la elección personal que ello implica es parte importante de la experiencia ciudadana responsable, y un claro signo de comportamiento democrático.
Es por ello, que a futuro también pueda esperarse, en función de una creciente familiaridad y preferencia por parte del público, un mayor apoyo de las autoridades locales hacia eventos de esta índole. También a largo plazo, es posible prever que tras estar expuestos a un evento de esta índole, jóvenes creadores locales opten por hacer del arte efímero en el espacio público, su veta de trabajo, y que se beneficien de un cambio mayoritario de actitud hacia el arte mas reciente.

El arte como valor democrático:

En medio de los cambios en los que están inmersas las sociedades europeas, no es posible imaginar un derrotero fijo para la cultura, que es el producto de modos de vivir y de modos de obrar.
No es posible saber a ciencia cierta hacia donde va Europa, pero es en las nuevas políticas del intercambio que el nuevo sentido de la cultura al interior de sus sociedades se hará aparente.
En la hora actual no es posible pensar una Europa que no vaya acompañada por el resto del mundo en una búsqueda por  fortalecer valores democráticos.
El proyecto DELIVERI: Las políticas del intercambio busca devolver la creación artística a un lugar central en el espacio urbano, y a través de ella propone una forma de educar en libertad.

Jorge Villacorta
Alta Tecnología Andina